28 noviembre 2010

Hablando de hablar de la vida

Directo de la vida de Ale:

Esto que voy a contar pasó hace tiempo..ponele 3 semanas masomenos. Yo hacía uno o dos días que había creado el blog y, como cosa mística del destino, pasó lo que van a leer a continuación. Nadie hizo nada para que todo ocurra así. Simplemente se dio, y honestamente agradezco que así haya sido..Pero mejor la corto con el suspenso y les cuento esto que me pasó.

Un día de mucho calor, como cualquiera de estos, volvía del laburo. No estaba demasiado cansado, pero realmente quería sentarme cuando me subí al 50. Pensé que seguro iba a estar bastante lleno cuando venga. Y así fue.
Como yo hago lo posible para conseguir algo que de verdad quiero (en este caso, sentarme), hice lo que hago siempre cuando me subo al 50: me mando para el fondo y me siento en esa especie de meseta blanca que está entre la puerta trasera de salida y los 3 asientos del fondo. Lógicamente ese lugar está casi siempre vacío, así que yo en el 50 casi nunca viajo parado. Cuando me senté, algunos me miraban, bien o mal, pero miraban (ya que lo ven como una actitud infantil o como algo "incorrecto" o como quieran verlo...a mí no me importa, yo viajo sentado así que lero lero :D)
En fin, de los tres asientos del fondo, los dos que estaban inmediatamente a mi izquierda, se hallaban ocupados:
          * en el medio había una mujer con un collar que tenía un dije mediano y muy bonito de un Ying-Yang. Me acuerdo que en el medio de la charla que tuvo lugar entre nosotros 3 le dije que me gustaba mucho su collar (porque siempre me fascinó ese símbolo..no sé por qué). Ella respondió con un "Gracias" y una sonrisa memorable. Cabe comentar que era muy linda.
          * en la punta (o sea, inmediatamente al lado mío) había un señor de casi 60 años (al que llamaremos Roberto ya que no recuerdo con exactitud su nombre) con el que tuvimos la charla que da origen a lo que les escribo ahora. Y adivinen de qué hablamos..Sí, sí, hablamos de la vida (todo encajaba perfectamente)..

Bueno, al principio charlábamos entre los 3 de cosas cotidianas, del calor que hacía, alguna que otra cosa no tan relevante..que sólo aparecía para que no se corte la charla.

Despúes empezó la charla con este gran hombre que llevaba los 60 espectacularmente. Arrancamos hablando de que yo salía del laburo, de que él venía de hacerle un trámite a uno de sus hijos, porque le quedaba cerca de su trabajo, me habló de su familia, yo de un poco de mi vida, etc. En el medio se bajó la mujer del asiento del medio, nos saludó con otra de sus hermosas sonrisas y no la volvimos a ver; el próximo tema de conversación que tratamos fue lo linda que estaba, ninguno de los dos había pasado por alto eso.
Se vé que en el medio de la charla Roberto se sintió identificado conmigo cuando él tenía mi edad masomenos. Me contó una anécdota de esa época:
Él (con unos 18 años, masomenos) estaba en una plaza viendo cómo unos jubilados jugaban a las cartas, cuando de repente se le para un señor mayor al lado y empiezan a hablar (algo parecido a lo que me venía pasando en el bondi). En eso el viejo le dice, mirando ambos el juego de los otros jubilados:

-"Mirá pibe, ¿ves esto?...Esto..esto es la vida."

Lógicamente, Roberto le preguntó "¿Por qué? ¿Cómo es eso?", a lo que le fue respondido:

-"Vos pensá esto: estos de acá que están jugando, son todos distintos. Ese de ahí no gana un peso; el otro tiene un hotel en Mar del Plata; ese que ves ahí no gana mal, pero no le alcanza para mantener a la familia; y ese otro...ese directamente vive en la calle. Pero miralos a todos ahí, sentados en la misma mesa Olvidándose de sus diferenciaS. Cuando juegan Son todos igualeS, y preguntate esto: ¿qué es lo que buscan?. ¿Sabés qué es lo que buscan?. Están buscando compartir el momento pibe. Porque al final, después de todo, podés haber ganado mucho, poco, haber reído, haber llorado, pero después de todo eso..ya al final..lo único que te queda Es la amistaD."

Nunca mejor dicho: "lo único que te queda es la amistad". En ese momento nos quedamos los dos callados en el 50, viendo qué cierto que era eso. Inmediatamente, nos tuvimos que bajar en el Piñero porque ninguno de los dos vio el cartel del colectivo. Odio ese hospital.
En fin, habiendo subido al otro 50, Roberto me dice:

-"¿Y sabés qué más me dijo ese señor en la plaza? Me dijo: 'La vida es un tren en marchA'...Y yo de vuelta le pregunte por qué era eso. Y me dijo:"

     -"La vida es un tren en marcha, y cada uno de esos trenes es una oportunidad. Pero tené cuidado, porque éstos son distintos, éstos no paran en la estación. Vos te tenés que agarrar rápido del pasamanos porque ese tren sólo pasa una vez. Y sino te agarraste, te quedás en el andén. Yo estuve un par de veces en el andén, y creeme que no es nada lindo"

Después de que el hombre de la plaza le dijo eso a Roberto, él se sintió con la obligación de transmitirlo a todo el que pueda, porque la verdad que es una enseñanza muy valiosa. Y así como él me lo dijo a mí, yo le dije que tenía un blog desde hace unos días y que no podía dejar pasar la oportunidad de quien quiera que lea esta página conozca esta lección de vida. Justo me tuve que bajar, pero no me fui sin antes decirle a Roberto gracias por todo, por la hermosa charla y por un viaje en bondi que no voy a olvidar facilmente. Cumplí mi palabra de publicar esto, y espero que llegue a la mayor cantidad de gente posible. Espero les sirva para su vida..yo no lo voy a olvidar.
Buenas vibras para todoss..Ale..

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